El domingo 21 de julio, mientras ministraba Ingrid Rosario, empezó a sentirse una presencia poderosa de paternidad divina. Hubo tremendos testimonios, desde visiones angelicales, hasta visiones del Señor, tomando a personas en Sus brazos en una regresión de niños y danzar con ellos. En medio de aquella atmósfera divina, un joven se fue a la parte de atrás del auditorio y empezó a tomar fotos en una cámara digital de él mismo; y después de algunas fotos que salían normales, en las siguientes empezó a notar que unas lenguas de fuego aparecían; tomó otra y las lenguas de fuego iban aumentando; después, aquello era como un lugar incendiado y luego un viento que llevaba las llamas hacia atrás y relámpagos. Sorprendido ante estos fenómenos sobrenaturales, otro día me las mostraron, ya que esa noche habíamos concluido bastante tarde el servicio. Éstas son parte de las fotos. Usted juzgue.
¡Bendiciones!
Pastor, Amador Valenzuela